El trabajo de historiador comienza buscando y reuniendo material necesario que le permita conocer y reconstruir el pasado. Para lograrlo, recurre a diversos tipos de fuentes, tales como:

  • Tradición oral: leyendas, canciones o cuentos transmitidos oralmente en el tiempo.
  • Fuentes escritas: relatos, documentos escritos y estudios que han permanecido a través del tiempo. Estas fuentes son las más utilizadas. Los documentos más antiguos datan de las primeras civilizaciones en el Cercano Oriente.
  • Fuentes artísticas: edificios, obras escultóricas y creaciones culturales.

El historiador también tiene que verificar la autenticidad de las fuentes, y además necesita la ayuda de otras Ciencias. Las principales Ciencias auxiliares de la Historia son: la Arqueología, la Antropología, la Economía, la Geografía, la Numismática, la Heráldica, etcétera.

El tiempo histórico
Los acontecimientos humanos transcurren a través del tiempo; para su mejor comprensión se han ordenado cronológicamente, considerando diversos criterios. La división más general de la Historia es la separación entre Prehistoria e Historia; la primera sirve para distinguir el período anterior a la invención de la escritura.
En el caso de América, la Prehistoria, nos indica el período anterior a la Conquista hispana, y suele dividirse en períodos como Paleoindio, Arcaico, Formativo, Clásico y Postclásico.
Considerando los procesos históricos ocurridos en Europa, la Historia se ha dividido en edades de desigual duración como:

*Edad Antigua, que abarca desde el fin de la Prehistoria hasta la caída del Imperio Romano de occidente, en el 476 d. de C

*Edad Media, desde la fecha antes citada hasta la toma de Constantinopla por los turcos, en el 1453.

*Edad Moderna, desde el hecho recién mencionado hasta la Revolución Francesa, en 1789.

*Edad Contemporánea, desde tal año hasta nuestros días.